«No me pregunten quién soy, ni me pidan que sea el mismo». Michel Foucoult
El beso
.
Etiquetas
domingo, 15 de junio de 2014
Simone de Beauvoir
La abrazó fuertemente, tibio, liso, elástico y duro: un cuerpo. Estaba allí, contenido por entero en ese cuerpo de hombre que ella apretaba entre los brazos. Todo el día se le había escapado: refugiado en su pasado, metido en sus pensamientos, dividido entre su madre y Denise, desparramado sobre el mundo entero, y ahora estaba allí contra su carne, bajo su rostro, bajo su boca, en el fondo del instante inmóvil: tan sólo uno cuerpo ciego iluminado apenas por el crepitar de millones de chispas. No me traiciones. No te vayas lejos con este cuerpo que mi cuerpo llama. No me dejes sola frente a la noche ardiente. Gimió. Estás aquí. Tan seguro, como que estoy aquí. Para mi, no por ti, esta carne que tiembla; tu carne. Estás aquí. Me deseas, me exiges. Y yo también estoy aquí, una llameante plenitud contra la cual el tiempo se quiebra. Este minuto es real para siempre, tan real como la muerte y la eternidad.
"La sangre de los otros", 1945
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario