«No me pregunten quién soy, ni me pidan que sea el mismo». Michel Foucoult


Mostrando entradas con la etiqueta sincerarse no es un palíndromo pero es igualmente importante. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta sincerarse no es un palíndromo pero es igualmente importante. Mostrar todas las entradas

martes, 7 de enero de 2014

Cambio

Hoy me he dedicado a recordar y leer viejos relatos que tenía escritos. No lo había hecho antes porque estaban almacenados en un disco externo y hasta estas vacaciones, no había tenido posibilidad de encontrarlo.

Sea como sea, lo he hecho, y mis sensaciones han sido muchas y muy variadas. Otras se han transformado, de hecho, y han mutado y creado otras historias. Otras, suscitadas por algunas palabras con las que ya no empatizo, al menos no demasiado, han sido condenadas al ostracismo. Qué vamos a hacer. Algo así ha ocurrido con todos mis blogs. Suele pasar. Pero bueno, también podría haberlas eliminado y aún siguen almacenadas. Quiero decir, que tampoco me arrepiento de haberlo hecho, tan sólo que, me son ya ajenas. 

Creo que es bueno. Lo pienso, no lo negaré. Ni tampoco que he cambiado. Ni a mal, ni a bien. Tan sólo lo he hecho. Por cierto, es una de las frases a las que tengo más cariño de Mad men. Una serie que siempre definiré para recomendarla de silencios y de miradas. Quizás parezca aburrida, por eso mismo, pero a mi personalmente, exactamente eso, es lo que me ha ofrecido -como ninguna otra con esas características- y lo que me atrapó de ella.
Pero cambio. Cambio. Cambiamos todas. Y el cambio no es malo, ni bueno. Simplemente es






Fotogramas de "Just" - Radiohead



jueves, 2 de enero de 2014

¿Para qué escribir?


Hace unos días tuve una conversación con mi madre y mi hermana sobre la comunicación, la comunicación en sí, entendida y malinterpretada, que desarrollamos para otras personas, para el exterior. El tema en sí podría resultar aburrido, pero cuando pensaba en ello se me generó una preocupación, me constató una preocupación, mejor dicho, que a su vez se estaba haciendo más y más intensa en mi cabeza, una resaca de palabras, por así decirlo, que, sin que parezca que reclamo originalidad; habrá debido de tener cualquier persona, alterego, personaje, carácter o personalidad. 

¿Cómo pensar? ¿Cómo pensamos para nosotros y nosotras mismas? ¿Cómo se organizan las frases? ¿Sentimos, interiorizamos emociones o estructuras coherentes, de aquellas que seríamos capaces de analizar sintácticamente? 

Por supuesto, es una pregunta lanzada al vacío, porque no sé si será leída alguna vez o alguien quiera devolvérmela, pero, precisamente por el encabezamiento, quería dejarla impresa. Si alguna persona leyera esto y quisiera darme su opinión, la aceptaría gustosamente, pero soy consciente de que este blog, que ya he abandonado durante bastante tiempo, sigue siendo una parte bastante personal e íntima de mi vida. Así que, digamos, que es un pequeño placer que me concedo. Y por qué no, quizás me anime a continuar extrayendo estos pensamientos confusos, que espero que con el tiempo se vuelvan... más nítidos. 







Escuchaba The Stranglers cuando he abierto el nuevo documento.
Otro placer condedido.


jueves, 24 de enero de 2013

Más






No confiemos en nuestra mente 
porque a veces nos engaña. 
Nos manipula y nos oculta,
y cuando nos miente, nos detiene. 



sábado, 12 de enero de 2013

Cuidado y futuro

Mejor será no intentarlo, o intentarlo y saber que fracasarás. Tener en la mente que, en cualquier momento, las cosas se pueden torcer a su placer y no vas a poder hacer nada al respecto. Puede que te hunda, es posible. Pero solamente te hundirá si no pides ayuda porque es lo que necesitamos todas, más que cualquier otra cosa. O mejor dicho, requerimos de cuidado
El cuidado puede ser entendido de diferentes formas, pero al menos, yo lo entiendo como esa relación que se mantiene con unas determinadas personas que consideras cercanas y que se trabaja para afianzarla, favorecer el enriquecimiento mutuo y poder ayudarse. ¡Y riámonos de nuestro devenir! Porque es eso, al fin y al cabo. No tenemos futuro, es un devenir

martes, 27 de noviembre de 2012

A raíz de media tarde

Hoy he tenido una conversación que tenía pendiente, desde hacia algún tiempo, con una persona que ha influido en mi vida de una u otra manera. Y aunque no tuviese nada que decirle, en el fondo, estaría mintiendo. De hecho, ha sido el tipo de conversación que ha logrado sacarme de este insomnio que me impedía volver al blog, ya porque me había vuelto a cansar o porque, de nuevo, creía que era algo que no era para mi. Desde luego, pensar algo así, independientemente de que se trate de un blog, una carta, o un artículo de opinión que quieras enviarle al periódico de tu pueblo, es una ridiculez. Es un pensamiento tóxico, nocivo, destructivo y mortal. 
¿Quién no puede tener un blog? ¡Cualquier persona puede tener un maldito blog! De hecho, y aunque hay personas que no deberían tenerlo por el mero hecho de que son fascistas y se acogen a los artículos de la libertad de expresión, cualquier jodida persona que necesite contar sus problemas puede tener un blog. Pero también, por supuesto, para contar sus aficiones e inquietudes, para que lo escuchen o no, para pasar el rato o para hacer de ello su oficio. Lo que es seguro es que un blog es la respuesta a todas nuestras preguntas. ¿Para qué voy reivindicar un entorno laboral estable y seguro, un salario digno, una educación pública y laica, una sanidad pública, unos servicios sociales más solidarios o la revolución feminista; cuando puedo quejarme de esto y muchas otras cosas en mi blog? 

Ahora en serio. Hoy he tenido una conversación que tenía pendiente, cierto es, porque me ha reencontrado nuevamente con este sentimiento que estaba acercando un poco más a la escena y alejando un poco más de mi cotidianeidad que es el impulso. Me refiero a ese impulso con el que puedes salir a improvisar en un momento determinado, esa fuerza que impide que te abandones o te eches para atrás y te obliga a continuar la escena sin miedo a romper, negar o equivocarte. Pero a la vez, es un sentimiento tan potente que, por otra parte, comenzaba a creer que me coaccionaba interiormente, creyendo que no era capaz de actuar, de desenvolverme, tal y como me lo proponía en la escena. 

Nuestra vida es nuestra vida, pero actuar es otra cosa. Ahora bien, yo soy como soy actuando, cantando, bailando, follando, comiendo, caminando y estando, sin más. Por supuesto que las emociones que experimento son creadas e imaginadas, pero soy yo las que las está amoldando y dando forma cual escultora. ¡Pues sí! Así de genial. ¿Y por qué? Porque bueno, ya está bien de decir que no se puede, de creer que está mal y de no terminar haciendo nada. Si no nos decimos a nosotros y nosotras mismas lo buenas que somos, nadie nos lo podrá decir. Lo que se trata es de intentar hacer las cosas, de animarnos. Seguramente, no llegaremos a ser famosos, ricos o importantes, tal y como se supone que desearíamos ser. Tal vez, no lleguemos a ser los más buenos en esto o aquello. Tal vez, de hecho, puede que seamos pésimos. Pero bueno, sabiendo que de 9 de cada 10 veces que intentemos algo lo haremos mal, ¡continuemos intentándolo! 

Por tanto, ya está bien de escribir entradas en este blog y guardarlas en el borrador, porque de nada me van a servir allí metidas. Es patético. 


domingo, 11 de noviembre de 2012

Salas es palíndromo

Creo que este es mi cuarto intento de escribir un blog y mantenerlo de una forma más o menos constante. En realidad, no sé por qué he dado tantas vueltas en internet, excepto porque cuando pasaban dos meses -por poner una fecha aleatoria- ya me avergonzaba de él y me daba golpes en la pared por habérselo enseñado a mis amistades. En fin, espero que, de nuevo, no me vuelva a ocurrir y ésta vez sea capaz de llevarlo de acuerdo a lo que me guste y lo que me apetezca contar.
Para la primera entrada me apetecía dar una explicación de por qué el título, pero al final he preferido hacerlo de la dirección. ¡Qué maravilloso aquel día que caí en la cuenta de que mi nombre es un palíndromo! Bueno, ya sé que en realidad no es nada de lo que sentirse orgullosa, pero me parece realmente gracioso y de vez en cuando me saca alguna que otra sonrisa. ¿Por qué? Porque es completamente absurdo que me haga gracia que mi nombre sea un palíndromo, pero entonces, consigo reírme de mí misma. Y creerme, creo que es algo que tendría que hacer más a menudo para quitar la leña del fuego. Es decir, quitar importancia a las cosas que realmente no lo tienen y tratar de no infravalorarme.
Y ahora, un par de palíndromos que he encontrado en la red. 


Definición: palíndromo.
1. m. Palabra o frase que se lee igual de izquierda a derecha, que de derecha a izquierda

Palabras palíndromos: 
Ana, arenera, arrepera, anilina, ananá, oso, radar, reconocer, rotor, salas, seres, somos, sometemos, entre otras.

Frases palíndromos: 
- ¿Acaso hubo búhos acá?
- No di mi decoro, cedí mi don
- Átale, demoníaco Caín, o me delata




Fuente: 
- http://es.wikipedia.org/wiki/Pal%C3%ADndromo
- http://www.juegosdelogica.com/neuronas/palindromos.htm