Dos luciérnagas, rojas,
se persiguen mutuamente
en la oscuridad
en la oscuridad
para encontrarse.
Descansan de la tempestad
que las sábanas esconden.
que las sábanas esconden.
Fueron, pecadoras,
arriesgándose.
arriesgándose.
La fiera ya las había
devorado,
y mantenía entre
sus fauces.
y mantenía entre
sus fauces.
Pero continuaban brillando
para encontrarse.
para encontrarse.
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